Y he
comenzado a pensar que a la gente no hay que enseñarle a vender sino enseñarle
a comprar.
En la actualidad, las empresas no saben que estrategia aplicar para que
su FF.VV venda de manera sostenida y sostenible en el tiempo. La mayoría de vendedores solo se
dedican a informar o a despachar y los seudo vendedores más experimentados
atropellan a los clientes generando que compren el producto pero aumentando el
índice de deserción o desistimiento a la marca, esto porqué han comprado un
producto a la fuerza o dejándose inocular emociones básicas.
"El momento cero de la verdad no
solo se pone de manifiesto antes de comprar un producto sino también después de
abrirlo o sacarlo del empaque y comprobar su funcionalidad".El truco está
en humanizar lo que haces. Existe una diametral diferencia entre el uso de la
inteligencia emocional y el usufructúo de emociones para vender.
Vivimos en un entorno competitivo
donde la mayoría de productos, servicios e ideas (mercado de las ideas) son
cada vez más parecidos tanto en costes de producción, tecnología y
empleabilidad; a esto hay que agregarle que los prospectos y/o futuros clientes
viven cada vez más informados y ya no se dejan inocular emociones por un
vendedor. Prueba de ello es que los compradores cuando se encuentran en el ZMOT
recurren a canales de información para que la intención de compra se convierta
un disparador de la misma generado de manera voluntaria y ya no por un vendedor
compulsivo. Dicho de otra manera; el ZMOT es estimulado por el aparataje mediático
o las TICS y no por un seudo vendedor, esto debido a que la hiperconectividad
nos ayuda a tomar decisiones más rápido.
Ejemplo.
Hace poco escuché a un seudo guru
hablar de las emociones que invierte un prospecto para comprar un automóvil. Si
yo como prospecto estoy interesado en comprar un carro y me dejo inocular
emociones por un vendedor, lo más factible es que termine comprando un vehículo
muy caro que con el devenir del tiempo tenga que venderlo o alquilarlo y toda
esa carga emocional negativa la volcaré en contra de la empresa o en contra del
vendedor. A este fenómeno se le conoce como riesgo reputacional.
"El
proceso de venta como actividad comercial debe hacer oda al triunvirato donde
tanto el cliente, como el vendedor y la empresa ganan a mediano y largo
plazo"
.
Un
prospecto se ha vuelto mucho más discrimandor que antes.
Debemos comenzar a aplicar nuevas
estrategias de ventas que tengan como eje la calidad del producto, la calidad
del servicio, la calidad de la post venta; todo esto apalancado de una buena
mezcla de marketing que genere posicionamiento del producto, un top of mind y
un top of heart; hablando y reforzando los beneficios que te generará comprar
un producto.
A falta de sustancia sobran los
detalles. "Joaquín Sabina"
He
escuchado a pseudo gurus hablar de ventas como si se tratara de hipnotizar al
prospecto. He leído artículos de "expositores" donde arguyen que la
venta es un proceso emocional mas no racional. He visto presentaciones de
grandes gerentes cuyas empresas tienen más imagen corporativa que flujos de
caja donde fundamentan tener la formula exacta para que los vendedores vendan
pero paradójicamente sus empresas y consultoras no generan dividendos es decir
no facturan.
.
¿Cómo es
posible que personal que nunca ha vendido ni una caja de fósforos pueda
irrogarse la profesión de vendedor y hablar de ventas?
Mi opinión como vendedor de
productos, servicios e ideas.
La venta es un proceso científico.
Las ventas son emocionales cuando el prospecto no está bien informado y son
racionales cuando el consumidor se encuentra bien informado, a esto hay que
agregarle el core business de la empresa, lo cual a todas luces marca una
diferencia.
Existen ventas que por la naturaleza
de la misma se realizarán desde una óptica muy racional. Es el caso de la venta
de portafolios de inversión o ventas industriales. En contraste con ello;
existen ventas tan emocionales como la venta de un anillo de compromiso o
ventas sentimentales como la compra de medicinas para un familiar
convaleciente. Vender seguros; por ejemplo, resulta algo muy aspiracional ya
que estamos vendiendo confianza, seguridad y tranquilidad. A colación de esta
premisa debemos entender lo siguiente:
El 57 % de vendedores no se dedica a
vender, solo se dedica a transmitir información. No existe mérito alguno cuando
un vendedor solo le vende a un prospecto que tiene la predisposición a comprar
y está muy informando de lo que desea. El desafió está en venderle a las
personas que no están seguros y/o carecen de información al punto tal que deben
ser no persuadidos pero sí aconsejados.
Los datos:
Hay un 5% de prospectos que compra un
producto, casi sin que le tengamos que informar o explicar las bondades del
mismo, esto porque coincide totalmente con lo que necesita. Este tipo de ventas
son las que logran cerrar los vendedores y no existe mérito alguno.
Existe un 20 % de prospectos que no
compra porqué lo que ve en un escaparate, un showroom o a través del aparataje
mediático no lo llena y/o no lo convence. Este tipo de prospectos son los que
suelen desmotivar a nuestra FF.VV.
Amigo vendedor no te dispares al pie
ni te metas cabe.
Existe un 75% de prospectos restantes
que son llamados por los lobos como los "indecisos"
Los indecisos son aquellos prospectos
que generan dividendos exponencialmente y son mucho más proclives a ser
fidelizados Estos clientes potenciales son los que los vendedores profesionales
salen a prospectar y los convierten en su nicho. Para poder venderles nuestros
"asesores comerciales" deberán hacer las veces de "consejeros de
ventas" utilizando la inteligencia emocional y describiendo el beneficio
que significa comprar X producto. Dicho de otra manera, venden la
utilidad.
Escritor de domingos y feriados.
Fernando Carranza.
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