Hall of Fame. (Salón de la Fama)
Hasta ahora recuerdo aquella tarde en la cual se aprobó el Decreto de
Ley que permitía el retiro del 95.5% de las AFP para jóvenes mayores de 65 años
de edad en adelante. Ley que sin lugar a duda significaba que habría 300 mil
millones de soles circulando en el mercado. Oportunidad que de forma imperativa
debía ser aprovechada por cualquier área comercial. Era 26 de abril del 2016 y
yo me desempeñaba en una empresa financiera bajo la investidura de jefe de
capacitación; no obstante, mi perfil multitask me exigía tener militancia
activa en las diversas áreas de interés, esto en aras de retroalimentar mi
expertise profesional y el área comercial no debía ser mi excepción.
Esta empresa se encargaba de vender créditos vehiculares cuyo nicho de
mercado eran los clientes que habían sido rechazados por la banca tradicional.
Naturalmente estos prospectos no podían acceder a un crédito utilizando el conducto
regular y en coherencia con ello, se acercaban a esta financiera para postular
a un crédito. Por obvias razones había un costo de oportunidad, las políticas
de crédito eran menos restrictivas pero en contraposición la TCEA era bastante
alta. El nicho de mercado estaba configurado por personas cuyo rango etario
oscilaba entre los 21 y 65 años de edad. Sin embargo, aprovechando el Decreto
de Ley pensé que sería oportuno aumentar el rango etario hasta los 68 años. De
esta forma tendríamos un target en edades que irían entre los 21 y 68 años de
edad.
Esa tarde cogí el teléfono corporativo que me había asignado la empresa
y marqué el anexo del Gerente Comercial para pactar una cita y exponerle el
ambicioso proyecto que tenía en mente. Este anhelo pudo haberse interpretado
como injerencia o afán por irrogarme funciones que no me competían pero mi
excusa bajo la manga era mis ansias por querer llevar a la empresa a romper
mercado. Avidez que a todas luces merecía ser reconocida o estar en el Hall
Of Fame de cualquier corporación.
Algo que siempre comento en las
charlas que ofrezco es que esta avidez galopante generaba anticuerpos entre los
colegas de rangos medios y rangos altos de la empresa ocasionando que algunas
personas me llamaran acaparador. No obstante, en mi fuero interno sabía muy
bien que si quería trascender debía arriesgarme a caerle mal a mis pares.
Estaba nervioso pero aun así envié un correo al Gerente para formalizar
que estaría presente en su oficina. Acto seguido tratando de alternar mis
funciones; preparé un presentación de 10 slides, descargué material y me
autosugestione repitiendo a viva voz que “yo podía hacerlo” esto en pro de
abarcar todos los canales de comunicación de la audiencia. Después de todo no
me quedaba claro si el Gerente Comercial y su séquito tenían un perfil visual,
auditivo o kinestésico. Una vez que había conseguido terminar mis funciones,
tome un taxi con destino a la oficina del Gerente Comercial y cuando llegue a
exponer, hice oda a mi perfil docente. Cogí un plumón, usé la pizarra, expuse
el ppt, grafiqué todos los beneficios colaterales que podría representar
aumentar el rango etario de nuestro target y los impacte en una curva de
crecimiento. El caballero quedó fascinado; al menos eso fue lo que me dijeron
sus microexpresiones y lenguaje paralingüístico. No obstante, hizo una pregunta
que a mi criterio parecía ser muy determinante: ¿cómo podríamos
controlar el riesgo que representa darle un crédito vehicular a una persona de
edad tan avanzada? En una milésima de segundo mi sinapsis hizo boom y
contesté de manera ingeniosa: “debemos solicitar una cuota inicial alta
la cual representaría voluntad de pago y debemos blindarnos cuanto menos con
dos garantías, una puede ser la garantía personal otra la garantía mobiliaria y
asegurarnos con la instalación de un GPS debajo del auto.
Al poco tiempo, después de un estudio de la demanda cualitativo y
cuantitativo; mi proyecto fue aprobado. Comenzó la formulación, puesta en
marcha y seguimiento de mi idea tan ingeniosa, esto con la ayuda del Departamento
de Marketing y RR.HH; teniendo en cuenta que debía haber un proceso de
reclutamiento, selección y capacitación para convocar vendedores.
“Esto anónimo lector, deja constancia de algo que no me canso de repetir
en las conferencias que brindo: dentro las 8 Ps del marketing es
importante la P de PERSONAS, ya que para una gestión comercial, gestión de
atención al cliente, gestión de cobranzas, de ventas, de seguros o reaseguros,
es importante contar con personal capacitado” que tarde o temprano pueda llegar
al SALÓN DE LA FAMA. Aquí se genera una simbiosis entre el Área de Marketing y
RR.HH"
Fernando Carranza.
Escritor de domingos y feriados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario