Responsabilidad Social Empresarial.
Hoy por hoy, decir que una empresa solo existe para generar dinero; es una falacia. En un Perú confluctuado, una de las formas de crear cambio sostenible y eliminar este virus social es a través de las empresas y de la capacitación empresarial.
El error:
Una empresa a través de la
consecución de sus actividades persigue fines económicos y comerciales. Es decir,
su naturaleza se resume la de generar dinero satisfaciendo necesidades a través
de la creación de productos o prestación de servicios, esto en pro de obtener
rentabilidad y dividendos exponencialmente.
Evidentemente nadie yergue una
empresa para que esta fracase, así que a la definición debemos agregarle que es
una unidad que mantiene una pauta organizativa, normativa y estratégica en aras
de conservarse vigente en la sociedad. No obstante, si una empresa pone de
manifiesto su avidez galopante por perpetuarse en la sociedad; deben existir
cánones, doctrinas, políticas y normas que estos organismos o instituciones
deben cumplir y una de ellas es la responsabilidad social empresarial (RSE). A
la fecha, reputados e insignes autores llaman RSE a la actividad de restituir o
reparar el daño que realiza una empresa en la sociedad al momento que ofrece
sus productos o servicios. Este concepto ha preponderado, se ha mantenido
vigente y ha sido enseñado en las universidades como el elemento disruptor y
generador de ventaja competitiva en las empresas. Sin embargo, es oportuno
abrir los ojos con temeridad y clarificar algunos conceptos.
RSE moderna: "la vida es un
todo indivisible, no podemos hacer el bien en un sector y el mal en otra
latitud"
Se comentaba que una empresa
encarnaba el espíritu de responsabilidad social cada vez que realizaba un estudio
de mercado o un estudio de la demanda para identificar una necesidad
insatisfecha lanzando un producto preciso que saciara un cohorte poblacional de
manera oportuna; utilizando los insumos necesarios sin depredar el ecosistema.
Inclusive, se decía que una empresa que aplicaba herramientas de innovación
hacía apología a la RSE puesto que esta equivalía a ventaja competitiva para generar
confianza. Suena lógico ya que la gente quiere confiar, vincularse y sí ganamos
la batalla de la confianza vendemos más. A esto le agrego que la confianza
genera rentabilidad cimentada en valores. No obstante, como empresarios no
podemos enarbolar un doble discurso; ya que en teoría vendemos más pero en la
praxis depredamos en equiparidad, mermando la calidad cuando producimos por
volumen o sencillamente nuestro mensaje no es veraz (Caso Leche Gloria)
Responsabilidad social no es lo mismo
que lavar nuestras culpas.
Como empresarios no podemos
autodenominarnos líderes de mercado porque nuestra empresa tiene mayor market
share, somos honestos, respetamos los derechos humanos, estamos en contra del
trabajo infantil, adoptamos iniciativas para reducir el calentamiento global o
sencillamente no somos corruptos, puesto que en teoría estos elementos son
características básicas que configuran una empresa socialmente aceptada.
Para muchos sensatos. RSE mercadológicamente
hablando, es un artilugio para vender más a través de la confianza que proyecta
una empresa que de manera asistencial inaugura un colegio en una zona rural
pero paradójicamente por otro lado cobra las tarifas más altas de la región o
vende productos cuya composición química genera enfermedades crónicas.
Responsabilidad Social
Empresarial de Nuevo Cuño: la capacitación es la clave.
Responsabilidad social no solo
implica la actividad de escatimar recursos ecológicos, reducir el consumo de
agua, enviar un boletín informativo colocando un mensaje para ahorrar tinta y
papel evitando la impresión de un documento, mejorar la comunicación interna,
vender lo que dices que vendes siendo coherente o la de tratar bien a los
clientes, no. Responsabilidad social de nuevo
cuño implica a la actividad de capacitar a tu personal con miras a convertirlos
en mejores ciudadanos y generar un efecto rebote en la sociedad.
En líneas generales, RSE no solo conlleva responder por el daño generado, sino ayudar a eliminar el daño social que ya está hecho por la anuencia de líderes políticos y para esto la “educación ejecutiva” o capacitación corporativa es la clave. Una empresa existe para generar oportunidades, y las oportunidades se vislumbran a través de la capacitación y desarrollo de personas laboralmente militantes de cambio.
En líneas generales, RSE no solo conlleva responder por el daño generado, sino ayudar a eliminar el daño social que ya está hecho por la anuencia de líderes políticos y para esto la “educación ejecutiva” o capacitación corporativa es la clave. Una empresa existe para generar oportunidades, y las oportunidades se vislumbran a través de la capacitación y desarrollo de personas laboralmente militantes de cambio.
Conclusión:
El gobierno en su intento por adecentar el sistema ha fallado y en respuesta, se deben crear empresas que no solo busquen resarcir el daño que generan a través de la RSE sino ayudar a reparar el daño que actualmente está hecho y para esto es importante la figura del capacitador corporativo.
Fernando Carranza. Escritor de
domingos y feriados.

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