domingo, 2 de julio de 2017

Fernando Carranza Vásquez.

Responsabilidad Social Empresarial. 

Hoy por hoy, decir que una empresa solo existe para generar dinero; es una falacia. En un Perú confluctuado, una de las formas de crear cambio sostenible y eliminar este virus social es a través de las empresas y de la  capacitación empresarial.

El error:

Una empresa a través de la consecución de sus actividades persigue fines económicos y comerciales. Es decir, su naturaleza se resume la de generar dinero satisfaciendo necesidades a través de la creación de productos o prestación de servicios, esto en pro de obtener rentabilidad y dividendos exponencialmente.

Evidentemente nadie yergue una empresa para que esta fracase, así que a la definición debemos agregarle que es una unidad que mantiene una pauta organizativa, normativa y estratégica en aras de conservarse vigente en la sociedad. No obstante, si una empresa pone de manifiesto su avidez galopante por perpetuarse en la sociedad; deben existir cánones, doctrinas, políticas y normas que estos organismos o instituciones deben cumplir y una de ellas es la responsabilidad social empresarial (RSE). A la fecha, reputados e insignes autores llaman RSE a la actividad de restituir o reparar el daño que realiza una empresa en la sociedad al momento que ofrece sus productos o servicios. Este concepto ha preponderado, se ha mantenido vigente y ha sido enseñado en las universidades como el elemento disruptor y generador de ventaja competitiva en las empresas. Sin embargo, es oportuno abrir los ojos con temeridad y clarificar algunos conceptos.

RSE moderna: "la vida es un todo indivisible, no podemos hacer el bien en un sector y el mal en otra latitud"

Se comentaba que una empresa encarnaba el espíritu de responsabilidad social cada vez que realizaba un estudio de mercado o un estudio de la demanda para identificar una necesidad insatisfecha lanzando un producto preciso que saciara un cohorte poblacional de manera oportuna; utilizando los insumos necesarios sin depredar el ecosistema. Inclusive, se decía que una empresa que aplicaba herramientas de innovación hacía apología a la RSE puesto que esta equivalía a ventaja competitiva para generar confianza. Suena lógico ya que la gente quiere confiar, vincularse y sí ganamos la batalla de la confianza vendemos más. A esto le agrego que la confianza genera rentabilidad cimentada en valores. No obstante, como empresarios no podemos enarbolar un doble discurso; ya que en teoría vendemos más pero en la praxis depredamos en equiparidad, mermando la calidad cuando producimos por volumen o sencillamente nuestro mensaje no es veraz (Caso Leche Gloria)


Responsabilidad social no es lo mismo que lavar nuestras culpas.

Como empresarios no podemos autodenominarnos líderes de mercado porque nuestra empresa tiene mayor market share, somos honestos, respetamos los derechos humanos, estamos en contra del trabajo infantil, adoptamos iniciativas para reducir el calentamiento global o sencillamente no somos corruptos, puesto que en teoría estos elementos son características básicas que configuran una empresa socialmente aceptada.

Para muchos sensatos. RSE mercadológicamente hablando, es un artilugio para vender más a través de la confianza que proyecta una empresa que de manera asistencial inaugura un colegio en una zona rural pero paradójicamente por otro lado cobra las tarifas más altas de la región o vende productos cuya composición química genera enfermedades crónicas.

Responsabilidad Social Empresarial de Nuevo Cuño: la capacitación es la clave.

Responsabilidad social no solo implica la actividad de escatimar recursos ecológicos, reducir el consumo de agua, enviar un boletín informativo colocando un mensaje para ahorrar tinta y papel evitando la impresión de un documento, mejorar la comunicación interna, vender lo que dices que vendes siendo coherente o la de tratar bien a los clientes, no. Responsabilidad social de nuevo cuño implica a la actividad de capacitar a tu personal con miras a convertirlos en mejores ciudadanos y generar un efecto rebote en la sociedad. 

En líneas generales, RSE no solo conlleva responder por el daño generado, sino ayudar a eliminar el daño social que ya está hecho por la anuencia de líderes políticos y para esto la “educación ejecutiva” o capacitación corporativa es la clave. Una empresa existe para generar oportunidades, y las oportunidades se vislumbran a través de la capacitación y desarrollo de personas laboralmente militantes de cambio.

Conclusión:

El gobierno en su intento por adecentar el sistema ha fallado y en respuesta, se deben crear empresas que no solo busquen resarcir el daño que generan a través de la RSE sino ayudar a reparar el daño que actualmente está hecho y para esto es importante la figura del capacitador corporativo.


Fernando Carranza. Escritor de domingos y feriados. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario