jueves, 20 de julio de 2017

Fernando Carranza Vasquez

Lima. LA TIERRA DEL OLVIDO
Babilonia Impura.

Hay situaciones a nivel macro que sorprenden ¿no?, coyunturas globales que te ponen la piel de gallina. Por citar un lacónico ejemplo tenemos a Corea del Norte y su resentimiento atómico táctico totalmente consecuente con la indiferencia norteamericana frente a un dialogo. La presencia cada vez más activa de los holding y los grandes círculos de poder que se yerguen para promover la tenencia de armas en EUA. Obama y su autófago desinterés por no haber retirado sus tropas militares en Afganistán, Palestina y Siria, así como también los ataques con fósforo blanco que se dan en zonas civiles. El pluralismo moral, el relativismo ético, la carencia de un Joyce postmoderno y una antítesis de MARIO VARGAS LLOSA que se enarbola para remplazarlo con su literatura light. Lo superficial y banal que se ha vuelto la cultura en aras del deber cívico de llegar a más personas forjando la premisa "cantidad pero no calidad", el mundo según Monsanto. El sistema educativo que instruye autómatas decadentes cuya consigna es alimentar la fuerza laboral a través del arribismo e individualismo. El dependiente Tíbet y su centésimo monje que se prende en llamas para protestar por la ocupación de la REPÚBLICA POPULAR CHINA... y así podría pasar la noche haciendo una prolija radiografía y tomar sin número de tazas de café y no terminaría de enumerar los acontecimientos que menoscaban al ser humano al punto tal de convertirnos en zombies apocalípticos, flamígeros y destemplados.  

Pero yo terco y chúcaro sigo centrando mi atención en la realidad mediata. Sigo enfocando mi sentido crítico en la ciudad Lima la que personalmente llamo “Babilonia Impura”

Mi carrito de batalla sigue siendo una dura crítica a la sociedad postmoderna limeña y por consiguiente sigo haciendo un prolijo análisis a la realidad localina y metropolitana que actualmente me ha tocado vivir ¿por qué? porque Lima ha dejado de gustarme. No me gusta en lo que se ha convertido mi ciudad. No me gusta en lo que se ha convertido la gente que configura ciertos segmentos de  la ciudad de los reyes, de los Quispe y de los Pérez. No me gusta el escaso recurso intelectual que pulula en las universidades y conoce de habilidades duras o habilidades blandas pero deja de ver el mundo desde una latitud mesuradamente culta, cultivada y animalista y en coherencia con ello, ha soslayado el libre pensamiento.

El embotellamiento vehicular y la congestión exponencial que representa la dación de créditos a sola firma por parte de las irresponsables empresas financieras es tan solo un atisbo del problema que se configura en Lima. Si hablamos de seguridad nacional; Perú tiene indicadores negativos ante la anuencia y la mirada absorta del seudo hombre que llaman presidente.

Mi más dura crítica va dirigida a la duplicidad moral, al político cortesano y adulón que sonríe al empresariado extranjero y a los holding convirtiéndose en una suerte de lobista agazapado bajo la investidura de “padre de la patria” y ha cedido el corazón de San Isidro a los chilenos.

No me gusta cómo se maneja el cuarto poder, no me gusta lo pragmático y polarizado que se han vuelto los periodistas los cuales carentes de objetividad evocan argumentos banales para calar profundo en la mente de los ciudadanos de a pie. Como decía Saramago premio Nobel de Literatura, ya nadie piensa por si mismo sino a través de otras personas y en esta caso pensamos como gris hormigueo y como insensato colectivo a través de los seudo medios de comunicación.


Hay cosas que no me gustan y me atrevo a comentarlas en lugar de decir “sí”, y mostrarme anuente ante la mayoría que manda y jura en falso que el Perú está bien encaminado porque crece 6 % anual o muestra un atisbo de mejoras económicas galopantes agazapadas bajo la seudo "Marca Perú" Para mí el Perú y Lima están divididos no solo por el SÍ y por el NO de Villarán, si no por su gente.

Un ex presidente cursa prisión preventiva, una galería se incendia, un mirabus cae a un precipicio y ladrones aprovechan para robar a los heridos. Huelgas al interior del país por el caso Odebrecht

Para que un país sea proclive a la inversión extranjera y un holding lo perciba como un buen "nicho de mercado "es imperativo que se perciban tres cosas: estabilidad jurídica, paz social y predictibilidad en las reglas de juego. Haciendo una bizarro contraste, en contraposición asumo que, para que un país o una ciudad sea el “meta mercado” de una banda de delincuentes, deben darse también cuatro cosas: gobierno central encarnado por una imagen endeble y timorata (PPK), policía nacional percibida como una institución corrupta y estigmatizada con el devenir del tiempo, un poder judicial diavolizado por sus seudo referentes y una ciudad populosa y desordenada, que equivale a Babilonia Impura. Si tenemos estas cuatro variables como resultado de la ecuación  tendremos: asaltos, índices exponenciales de delincuencia galopante, asesinatos  y ciudadanos que viven la película Rápidos y Furiosos.

Lima señores, es en suma el resultado de sus carencias. Yo personalmente no me hallo en esta ciudad donde ha cambiado no solo los edificios sino la gente, todas las mañanas el único estimulo que recibo es muerte, estupro, feminicidio y violación por parte del aparataje mediático, es más, sugiero a los canales de televisión que tengan un estudio de grabación en la morgue para ahorrar procesos como diría Fayol.

Mensaje: la educación es causa y no consecuencia de la economía. El problema no es la metodología de enseñanza, sino el contenido. No basta con enseñar habilidades blandas o habilidades duras. Debemos enseñar a los niños a pensar y a ver el mundo desde una  óptica intelectual cimentada en valores.

Fernando Carranza.
Escritor de domingos y feriados.




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