Una Dura Crítica al Sistema de Recaudación Peruano
El sistema tributario peruano se
divide en 3 fuentes de recaudación, los impuestos, las tasas imponibles por
prestación de servicios públicos y las contribuciones. Cuando hablamos de
impuestos se despliega todo un popurrí de pagos exigidos por El Estado, entre
ellos, impuesto a la renta corporativo,
impuesto a la renta personal, derechos arancelarios, impuesto general a las
ventas, impuestos al consumo e impuesto a la propiedad; dichos pagos configuran casi el 98% de ingresos al sistema de recaudación que por
analogía podríamos entenderlo como el sueldo que gana El Estado producto de sus
ciudadanos económicamente activos contribuyentes (PEA) y de las empresas que lograron
sobrevivir al tercer mes de facturación o muestran una curva de crecimiento
sostenible en el tiempo. Esto se encuentra tipificado dentro de la Política Fiscal Peruana la cual al ser contractiva ha disminuido el gasto público pero ha aumentado progresivamente la carga tributaria en los ciudadanos y esto se ve reflejado cuando aun tributando; no obtienes servicios públicos básicos de calidad, dando a entender que existe un tácito déficit presupuestario.
El Estado Peruano reconoce capacidad adquisitiva, capacidad de consumo y capacidad de ahorro en bienes de una persona o empresa y en función a ello es que “exige” gravar su ingreso. Un ejemplo claro de impuesto es el cobro del IR personal que aplica para todas personas que perciben al mes más de S/ 3.062 o el equivalente a S/ 36,750 anual (Fuente: Resolución Superintendencia N 297-2018 SUNAT) La pregunta que subyace ahora es ¿para qué pago este impuesto?
![]() |
| Como señala la última encuesta elaborada por IPSOS para El Comercio, en una escala del 0 al 20, el sistema de salud pública jaló con 10,1. Cuatro puntos por debajo del privado. |
Cuando hablamos de tasas
imponibles nos referimos a los pagos voluntarios que se realizan por trámite de
expedientes o trámite de documentos diversos donde exista animosidad e interés por
parte del ciudadano, estos pagos se realizarán siempre y cuando el ciudadano
desee tramitar algún documento especial para una actividad en específico; por
ejemplo, si usted anónimo lector desea matricularse en una universidad pública, tramitar su pasaporte o DNI, deberá pagar una serie de tasas, o si en caso desea tramitar algún expediente
con celeridad en el Poder Judicial, también a la par, deberá pagarlas. El pago
de estas tasas no supera el 3% del valor total invertido y no representan mayor
fuente financiamiento al sistema de recaudación. Dicho de otra manera, El
Estado Peruano perse no se alimentaría de este tipo de tributo pero sí serviría
para financiar programas sociales vinculados al bienestar de un pequeño gobierno
regional.
Por último, tenemos las
contribuciones, que son aquellos pagos que realizamos los ciudadanos para que El Estado realice obras públicas de valor individualizado, un ejemplo de este tipo de gravamen fue el FONAVI. Fondo que estuvo presente en 5 gobiernos centrales, el de Morales Bermúdez, el de Belaúnde, el primer quinquenio de García, el de Fujimori y el de Toledo; logrando amasar una cantidad de 30 millones de soles al 2004, año en el cual fue derogado para su posterior devolución de manera progresiva al tipo de moneda actual.
Ahora bien, tú y yo vivimos en una ciudad donde por antonomasia muchos autores la denominan La Ciudad de los Reyes (Arellano la denominó la Ciudad de los Quispe); sin embargo, algunos escritores más lúcidos, la hemos llamado Lima Babilonia Impura, esto debido a que el pago que se realiza respecto a los tributos aparentemente no tiene retorno. La muestra más representativa de la ineficacia del sistema del recaudación peruano se evidencia cuando el pago de impuestos, no se ve reflejado en ornato, seguridad, civismo, hospitales más equipados o calles más limpias. Dicho de otra manera, el dinero ingresa al Estado en forma de recaudación impositiva y debería salir en forma de gasto público en bienes y servicios y de transferencia a los hogares. No obstante, en la práctica esto no pasa y en consecuencia es que existe desmotivación para tributar. A esto le agregamos la presencia de ciudadanos extranjeros no domiciliados que llegan a pagar hasta el 30 % de sus ingresos bajo la modalidad de impuesto, dando a entender que el fisco no sabe qué inventarse para recaudar.

Ahora bien, tú y yo vivimos en una ciudad donde por antonomasia muchos autores la denominan La Ciudad de los Reyes (Arellano la denominó la Ciudad de los Quispe); sin embargo, algunos escritores más lúcidos, la hemos llamado Lima Babilonia Impura, esto debido a que el pago que se realiza respecto a los tributos aparentemente no tiene retorno. La muestra más representativa de la ineficacia del sistema del recaudación peruano se evidencia cuando el pago de impuestos, no se ve reflejado en ornato, seguridad, civismo, hospitales más equipados o calles más limpias. Dicho de otra manera, el dinero ingresa al Estado en forma de recaudación impositiva y debería salir en forma de gasto público en bienes y servicios y de transferencia a los hogares. No obstante, en la práctica esto no pasa y en consecuencia es que existe desmotivación para tributar. A esto le agregamos la presencia de ciudadanos extranjeros no domiciliados que llegan a pagar hasta el 30 % de sus ingresos bajo la modalidad de impuesto, dando a entender que el fisco no sabe qué inventarse para recaudar.
Está claro que existe un desencuentro social entre El Gobierno y la ciudadanía. Asimismo, es vox populi que en los últimos 6 gobiernos entre militares y demócratas, se encarnó corrupción galopante; sin embargo, lo que no queda claro por falta de información es saber si en el Perú tenemos los tributos necesarios. Por ejemplo, es de conocimiento general que cuando compras un carro nuevo debes pagar el impuesto vehicular al SAT, el cual equivale al 1% del valor del vehículo. La pregunta es esta: ¿si yo para comprar el carro tuve que tributar durante 3 años pagando el IR personal, qué lógica tiene pagar nuevamente un impuesto?
No obstante, El Estado Peruano lo exige en virtud a la Ley Marco del Sistema Tributario Nacional y lo llama eufemísticamente “capacidad contributiva” que proviene de una presión fiscal alta consecuencia de falta de acción para eliminar exoneraciones tributarias de algunas instituciones que podrían gozar de la protección benedicta de algún lobista. Es decir, a los ciudadanos se nos cobra más impuestos debido a que las grandes empresas dejan de pagarlos o se ciñen a las famosas contribuciones por obras.
![]() |
| Javier Prado a las 6 p.m de un viernes cualquiera. |
No obstante, El Estado Peruano lo exige en virtud a la Ley Marco del Sistema Tributario Nacional y lo llama eufemísticamente “capacidad contributiva” que proviene de una presión fiscal alta consecuencia de falta de acción para eliminar exoneraciones tributarias de algunas instituciones que podrían gozar de la protección benedicta de algún lobista. Es decir, a los ciudadanos se nos cobra más impuestos debido a que las grandes empresas dejan de pagarlos o se ciñen a las famosas contribuciones por obras.
Personalmente pienso que la
tributación no debería estar alineada a la exigencia o la presión fiscal sino
al incentivo. Asimismo, entendamos que el Perú responde a
demasiados tributos que en la praxis no tienen retorno, salvo el bolsillo de
algún funcionario de Odebretch o el gasto corriente, pago millonario por consultorías,
gastos de representación o pago de flores y computadoras por parte de los
congresistas del gobierno de turno; corrupción que podría ser encarnada de
manera local cuando algún empleado exija bajo la mesa que se le pague
mensualmente con dos recibos por honorarios para evadir el IR de aprobarse lo
propuesto por el Ex Ministro Tuesta quien aparentemente omitió totalmente la
curva de Laffer (!)
(!) Curva que propugnó menor presión fiscal en aras de incentivar la recaudación; ejercicio que inclusive serviría para estimular la formalidad en nuestro país.
(!) Curva que propugnó menor presión fiscal en aras de incentivar la recaudación; ejercicio que inclusive serviría para estimular la formalidad en nuestro país.
Tributos más representativos que
encarna el Sistema de Tributación Peruano:
- Impuesto a las transacciones financieras.
- Impuesto general a las ventas.
- Pago de Aranceles.
- Impuesto predial.
- Impuesto a la renta corporativo.
- Impuesto a la renta personal.
- Impuesto al consumo
- Impuesto vehicular
Escritor de domingos y feriados.


Muy cierto todo lo expresado, el estado nos cobra muchos impuestos en diferentes sectores de principal importancia en nuestras vidas diarias, sin embargo, no se ve la retribución de dicho impuesto, realizan obras mal construidas, los hospitales no están equipados, aún en algunos distritos no gozan de agua potable, muchos criterios a reflexionar.
ResponderEliminaroh si nena, gracias por seguir mi columna, de dónde nos conocemos?
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminarjajaja ya vas a ver en la casa amor, para hacerte recordar de donde nos conocemos.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar