"Y he comenzado a pensar que a la gente no hay que enseñarle a
vender sino enseñarle a comprar"
En la actualidad, las empresas peruanas no saben que estrategia aplicar para que
su FF.VV venda de manera sostenida y sostenible en el tiempo. La mayoría
de vendedores solo se dedican a informar o a despachar y los vendedores más
experimentados atropellan a los clientes generando que compren el producto pero
aumentando el índice de deserción o desistimiento a la marca, esto debido a que
han comprado un producto a la fuerza o dejándose inocular emociones.
El truco para vender más y mejor está
en humanizar lo que haces. Existe una diametral diferencia entre el uso de la
inteligencia emocional y el usufructúo de emociones del prospecto para cerrar.
Vivimos en un entorno competitivo donde la mayoría de productos, servicios e
ideas (mercado de las ideas) son cada vez más parecidos tanto en costes de
producción, tecnología y empleabilidad; a esto hay que agregarle que los
prospectos y/o futuros clientes viven cada vez más informados y ya no se dejan
inocular emociones por un vendedor. Prueba de ello es que los compradores
cuando se encuentran en el ZMOT recurren a canales de información para
tangibilizar la intención de compra evitando ser influenciados por un
vendedor compulsivo. Es más, muchos prospectos cuando perciben que el vendedor
los asecha, ponen un muro de objeciones ya que la mayoría de personas adora comprar pero en
contraposición, odia que les vendan. En consonancia con lo mencionado, debemos tener en cuenta que la hiperconectividad ayuda al prospecto a tomar decisiones mucho más rápido y la venta consultiva se ha tornado una venta digital.
Ejemplo:
Hace poco escuché a un seudo gurú hablar de las emociones que invierte
un prospecto para comprar un automóvil. Si yo como prospecto estoy interesado
en comprar un carro y me dejo inocular emociones por un vendedor, lo más
factible es que termine comprando un vehículo muy caro que con el devenir del
tiempo tenga que venderlo o alquilarlo y toda esa carga emocional negativa la
volcaré en contra de la empresa o en contra del vendedor, convirtiéndome
en un desertor de la marca. A este fenómeno se le conocerá como riesgo
reputacional. No obstante, en un escenario ideal, el prospecto coge su celular, realiza consultas y pide referencias en pro de tomar la mejor decisión tanto para él como para su familia, es decir, se toma un minuto de respiro ya que: el momento cero de la verdad no solo se pone de manifiesto antes de comprar un producto sino también después de abrirlo o sacarlo del empaque y comprobar su funcionalidad.
"El proceso de
venta como actividad comercial debe hacer oda al triunvirato donde tanto el
cliente, como el vendedor y la empresa ganan a mediano y largo plazo"
Un prospecto se ha vuelto mucho más discriminador
que antes. En coherencia con ello, debemos comenzar a aplicar nuevas estrategias de ventas que tengan como
eje la calidad del producto, la calidad del servicio, la calidad de la post
venta, todo esto apalancado de una buena mezcla de marketing que genere
posicionamiento del producto, un top of mind y un top of heart; hablando y
reforzando los beneficios que te generará comprar el producto "X".
A falta de sustancia sobran los
detalles. "Joaquín Sabina"
He escuchado a seudo gurús hablar de
ventas como si se tratara de hipnotizar al prospecto. He leído artículos de
"expositores" donde arguyen que la venta es un proceso emocional mas
no racional. He visto presentaciones de grandes gerentes cuyas empresas tienen
más imagen corporativa que flujos de caja donde fundamentan tener la formula
exacta para que los vendedores vendan pero paradójicamente sus empresas y
consultoras no generan dividendos es decir no facturan.
¿Cómo es posible que personas que nunca ha vendido una caja de
fósforos pueda irrogarse la profesión de vendedor y hablar de ventas?
Mi opinión como vendedor de
productos, servicios e ideas:
La venta es un proceso científico. Las ventas son emocionales cuando el
prospecto no está bien informado y son racionales cuando el consumidor se
encuentra bien ilustrado respecto a las bondades del producto o servicio, a esto hay que agregarle el core business de la
empresa, lo cual a todas luces marcará una diferencia como el caso de las ventas B2B, B2C, B2G.
Existen ventas que por la
naturaleza de la misma se realizarán desde una óptica muy racional. Es el caso
de la venta de portafolios de inversión, ventas industriales o licitaciones con el Estado. En contraste con
ello; existen ventas tan emocionales como la venta de un anillo de compromiso o un viaje de placer con destino a Cancún o
ventas sentimentales como la compra de medicinas para un familiar
convaleciente. Vender seguros; por ejemplo, resulta algo muy aspiracional ya
que estamos vendiendo confianza, seguridad y tranquilidad. A colación de esta
premisa debemos entender lo siguiente:
"El 57 % de vendedores no se dedica a
vender, solo se dedica a transmitir información. No existe mérito alguno cuando
un vendedor solo le vende a un prospecto que tiene la predisposición a comprar
y está muy informando de lo que desea. El desafió está en venderle a las
personas que no están seguras y/o carecen de información al punto tal que deban
ser aconsejados"
Los datos:
Hay un 5% de prospectos que compra un producto, casi sin que le tengamos
que informar o explicar las bondades del mismo, esto porque coincide totalmente
con lo que necesita y/o está bien informado previamente. Este tipo de ventas son las que logran cerrar los
vendedores y no existe mérito alguno.
Existe un 20 % de prospectos que no compra porqué lo que ve en un
escaparate, un showroom, en un salón o a través del aparataje mediático no lo llena y/o no
lo convence. Este tipo de prospectos son los que suelen desmotivar a nuestra
FF.VV.
Amigo vendedor no te dispares al pie ni te metas cabe.
Existe un 75% de prospectos restantes que son llamados por los lobos
como los "indecisos"
Los indecisos son aquellos prospectos "emocionales" que generan dividendos
exponencialmente y son mucho más proclives a ser fidelizados Estos clientes
potenciales son los que los vendedores profesionales salen a prospectar y los
convierten en su nicho. Para poder venderles, nuestros ejecutivos comerciales
deberán hacer las veces de consejeros de ventas utilizando la inteligencia
emocional y la negociación ganar ganar (negociación estilo Harvard) cuando sea necesario.
¿Quieres saber más? escríbeme al wsp 956627857
Fernando Carranza.
Escritor de domingos y
feriados.