¿Qué pasa la con la fuerza de ventas?
Un
suceso que ocurre con mucha o menos frecuencia pero que finalmente ocurre, es
que cuando se capacita fuerza de ventas, se evidencia personas que están en un
lugar que no genera ningún atractivo para ellas. Caras largas, brazos cruzados,
desmotivación galopante, emociones por encima de las razones que hacen de este
ser humano una bomba de tiempo y/o un riesgo operativo para el Hollywood de
ventas. Naturalmente la muestra más representativa
de un vendedor quemado y que encarna el síndrome burnout se verá impactada en
la dispersión que existe entre el mejor y el peor vendedor, y el peor vendedor
y la meta mensual. A esto le agregamos claro está, el estrés laboral, el estado
de agotamiento físico, emocional y mental que tiene consecuencias en la
autoestima, y se muestra caracterizado por un cuadro progresivo en el cual los
vendedores pierden interés en sus gestiones, el sentido de responsabilidad y
puede decantar hasta en profundas depresiones.
Ser vendedor es una profesión solemne y no
solo porque estimula el flujo circular de la renta configurado por el crédito,
el ahorro, el consumo y la cobranza, sino también porque el perfil hoy en día
es muy escaso en el mercado laboral.
Muchos autores coincidimos en
que el perfil de un vendedor equivale a un popurrí de habilidades donde se
destaca: la escucha activa, la mejora continua, el pensamiento lateral, el
apetito de riesgo, la empatía, la constancia, la autorregulación y sobre todo,
la automotivación. Variante última que parece ser la más escasa, más aún cuando
el contexto social, el ruido político y el aparataje mediático menoscaba el
espíritu del peruano promedio.
Las empresas configuran su
actividad económica realizando ventas, sean estas B2B, B2C o B2G, al contado o
al crédito; dato característico que arroja una luz sobre la importancia de las
ventas a nivel macro. Asimismo, para citar latitudes más localinas y
metropolitanas, según el informe técnico de la densidad empresarial realizado
por el INEI en el año 2018, existe 2 011 153 microempresas en el Perú, de las
cuales el 40,5 % son empresas que brindan servicios de reparación de vehículos y motocicletas y el 11.2 % son
empresas que brindan servicios técnicos y/o de apoyo profesional (consultoras)
Los datos suscritos muestran claramente que si como empresario no estoy
vendiendo un producto tangible, me encuentro vendiendo un intangible; en este
caso, el servicio.
La pregunta que subyace ahora y
que parte de la premisa inicial es: ¿cómo puedo motivar a la fuerza de ventas
para que concretice sus objetivos realizando un buen servicio y estimule el
control del riesgo reputacional? A
continuación anónimo lector, te brindaremos algunas recomendaciones basándonos en
el enfoque de David McClelland donde se argumenta que las personas nos movemos
hacia algo producto de tres estímulos: logro, poder y afiliación.
Cuando fui Jefe de Ventas y me
tocaba entrevistar personal para mi área, las entrevistas por competencias que
hacía, se encontraban configuradas por preguntas acerca del por qué los
postulantes que estaban en frente mío querían ser vendedores o por qué
postulaban a la empresa. Las respuestas que encontraba eran variadas, pero las
que más me impresionaban era de tres tipos:
· Quiero ser vendedor porqué me gusta trabajar en equipo.
(Afiliación)
· Quiero ser vendedor porqué me motiva el esquema comisional.
(Logro)
· Quiero ser vendedor porqué es la forma correcta de hacer línea de
carrera. (Poder)
En línea a lo suscrito párrafos
arriba, el equipo Solvo Solutions te brindará algunas recomendaciones para
mantener motivado a tu Hollywood de Ventas basándonos en este enfoque:
Motivación de Afiliación:
1. Reuniones periódicas y tendidas con el personal para
confraternizar. Estas reuniones no solo deben ser en el área, sino también
fuera de.
2. Tener identidad de equipo. Nuestra FF.VV debe tener su propia
misión, visión y valores corporativos, dicho de otra manera, nuestro equipo
debe tener su propia dirección estratégica; en paralelo a la dirección de la
empresa.
3. Nombre propio, nuestro equipo debe tener una etiqueta que represente
el ADN de los comerciales.
4. Reuniones personales con la fuerza de ventas. El Jefe o el
Supervisor del área, debe conocer a su equipo a través de conversaciones largas
y tendidas de manera crónica.
5. Establecimiento de un MAPRO (manual de procesos) y un MOF ya que
así como Jefes estaremos enviando el mensaje tácito de área institucionalizada
dentro del organigrama de la empresa.
Motivación de Logro:
1. Otorgamiento de beneficios por cumplimiento. Permitirle al
vendedor que pueda escoger su día de descanso, su cartera de clientes, entre
otros beneficios en función al logro de objetivos diarios.
2. Ingreso a sorteos en función a la productividad mensual.
3. El primero que realiza ventas hasta el primer corte de gestión,
participará de un sorteo a fin de mes.
4. Reconocimiento al vendedor que se encontró catalogado como
vendedor promedio y que eventualmente mejoró su productividad,
Motivación de Poder:
1. Establecer pautas organizativas para la línea de carrera por
meritocracia u oportunidad.
2. Premiar al mejor vendedor a través de reconocimientos colectivos.
3. Capacitaciones pagadas por cumplimiento de objetivos.
4. Permitirle al mejor vendedor convertirse en mentor de los nuevos
ingresos.
5. Permitirle al mejor vendedor ser supervisor por un día.
6. Establecimiento de un delegado para actividades internas del
equipo. Por ejemplo, el tesorero del área, el motivador del área, etc.
El enfoque propuesto establece
que no todos los vendedores nos motivamos de la misma manera. Asimismo, plantea
urbanizar hábitos de acción para generar motivación constante dentro de nuestro
Showroom, Tener en cuenta que una de las áreas que arroja mayores índices de rotación
temprana es y será el área comercial, a esto le agregamos que muchos
comerciales no renuncian a la empresa sino renuncian al micro clima que se
generó dentro de su área de trabajo.
Fernando Carranza.
Escritor de domingos y
feriados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario