Dejemos de vedetear la palabra marketing.
Existe un promedio de 55
microempresas por cada mil habitantes, esto según el análisis de la
densidad empresarial realizado por el INEI en el año 2013. Para mostrar una
fotografía mucho más representativa diré que existen 1 689 377 microempresas a
nivel nacional. Estas microempresas fomentan el flujo circular de la renta
promoviendo una sana cultura de ahorro, crédito y consumo; sin mencionar claro
está, la apertura que generan en el mercado al fomentar la contratación de
empleados y el incremento porcentual que impacta en el PBI.
La mayor densidad empresarial en la
industria manufacturera y de servicios se registra en el departamento de Lima,
esto por contener 9'111,000 habitantes. Cifra que genera
una mayor cultura de emprendurismo en la capital (fuente obtenida de la base de
datos del Banco Mundial) Sin embargo, es oportuno mencionar que así como
existe una cultura pro emancipación, existe también altos índices de "desprendimiento" lo cual origina que sin número de empresas no logren superar la
media de los 3 meses de facturación. Los motivos son muchos, entre ellos:
la falta de un plan capacitación y desarrollo, la falta de un plan de marketing, la falta de un plan de reclutamiento y selección de personal, el pago
de impuestos en detrimento propio, la mala gestión del capital semilla, riesgos operativos,
reputacionales y de liquidez.
La aparición y desaparición de empresas también
puede ser advertida en los registros de la Superintendencia Nacional de
Administración de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT), que
registra las empresas que han iniciado actividades, así como aquellas que han
sido dadas de baja.
Por citar un lacónico ejemplo: en el
IV Trimestre de 2015 se crearon 26 mil 18 empresas en Lima que representó el
41,6% del total de altas, lo que indica que de cada diez nuevas empresas,
cuatro inician actividades en la Provincia de Lima, esto demuestra el grado de
desarrollo de la actividad empresarial en la capital del país. En orden
de preponderancia le siguen, Arequipa (5,6%), La Libertada (5,4%), Cusco
(4,2%), Lambayeque (4,0%) Piura (3,9%) y Junín (3,5% Las regiones con
menor número de creaciones de empresa en el IV Trimestre de 2015 fueron
Huancavelica (0,5%) Moquegua, Tumbes, Madre de Dios con 0,6% cada uno y
Amazonas (0,7%). Regiones que se mantienen coleras desde hace varios años
atrás. No obstante, la cantidad de bajas sigue siendo exponencial en los
departamentos citados líneas arriba.
Gurú market, te hago una pregunta: ¿y si hacemos un marketing para estas
empresas en lugar de hablar de herramientas foráneas, abstractas y remotas
presentadas entre cortinas y bambalinas a través de eventos clasistas?
Al no tener mezcla de marketing, al no
capacitarse y al verse presionados por la SUNAT, estas empresas no llegan ni a
los 3 meses de facturación o se agazapan en la informalidad. En coherencia con ello, recomiendo que como mercadólogos
dejemos de ser abstractos y tropicalicemos nuestros conocimientos a la realidad
peruana y esta consigna no aplica necesariamente a enfocar nuestra atención a
empresas pequeñas, sino también a empresas grandes donde la mayoría de gerentes de marketing han caído en su zona de confort producto de los reportes emitidos por las calificadoras de
riesgo o las encuestadoras.
"El problema más gravitante para una
empresa peruana a nivel macro es que no tienen un plan de capacitación y
desarrollo, no tienen un plan de marketing aterrizado a la realidad nacional o
en su defecto no lo tienen y tampoco tienen un plan de reclutamiento y selección sostenible en el tiempo"
Hace algunos años atrás evidencié que
las empresas sin importar su tamaño y core business tienen un problema muy
fuerte respecto a la capacitación de su personal. En algunos casos la sub área
de capacitación y desarrollo no existe dentro del organigrama de recursos
humanos, en otras el capacitador corporativo ha sido remplazado por
plataformas de aprendizaje electrónico. Solo el 23 % de las empresas a nivel
macro invierten en capacitación el resto no lo hace (Fuente CCL) y como sabemos
dentro de la mezcla de mercadotecnia debe preponderar la P de “Personas Capacitadas” sobre todo si hablamos de servicios.
¿Cómo lograrlo?
No existe ninguna animosidad por restringir el uso de herramientas no tradicionales; no obstante, es imperativo revisar nuestra lista de prioridades y antes de hacer un marketing de
clase mundial, comenzar a hacer un marketing localino y metropolitano. Es decir, comenzar a conquistar primero nuestro pequeño mundo.
El marketing es una herramienta
administrativa que sirve para generar rentabilidad a la empresa teniendo como
foco y enfoque al cliente y este concepto no es privativo de las empresas
grandes sino también de las chicas. El perfil del mercadólogo debe
estar configurado por una persona con amplio conocimiento sobre diversas ramas
del saber humano y una visión macro y ecléctica del mercado y en
coherencia con ello, el mercadólogo debe haber pasado por diversas áreas de
interés dentro de una empresa y poner de manifiesto un perfil multitask. (Ver Juego de la Malla de Petrobras)
Necesitamos en principio, adecentar
la palabra marketing y dejar de referirnos a la herramienta administrativa como
si se tratara de ventas o campañas políticas y para esto debería plantearse la
duda razonable sobre la creación de un Colegio de Mercadólogos en
el Perú como ente regulador que segregue y marque la diametral diferencia que
existe entre la opinión que promueve un seudo gurú y la información que
defiende un mercadólogo de profesión o un consultor de marketing estratégico. Asimismo, debemos cambiar de enfoque y hablar de marketing en términos más sencillos y aterrizando nuestros conocimientos a la realidad peruana y esta debe ser la máxima consigna enseñada en las universidades e institutos.
La realidad peruana sobre el
marketing obedece a una pugna de orgullos y terquedades por ocupar nuevos y
estrambóticos conceptos o una colección de likes en las redes. Conceptos adoptados de realidades y fenotipos muy
foráneos y remotos y convertidas en festividades para el beneplácito de los
millennials; quienes juran en falso que se trata de una legitima solución cuando en
realidad solo se trata de una tendencia o idea mal aterrizada a la
realidad peruana, adornada con flyers, seudo gurús de brazos cruzados y eventos clasistas realizados en hoteles de lujo.
Necesitamos un marketing autóctono,
cholo, serrano, selvático. Un marketing aterrizado a la realidad nacional donde
lejos de utilizar un anglicismo perse, hablemos de mercadotecnia basada en
modelos nacionales y no tendencias parisinas. Dicho de otra manera, dejemos de "vedetear y emputecer" la palabra marketing.
La aparición y desaparición de empresas también puede ser advertida en los registros de la Superintendencia Nacional de Administración de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT), que registra las empresas que han iniciado actividades, así como aquellas que han sido dadas de baja.
Gurú market, te hago una pregunta: ¿y si hacemos un marketing para estas empresas en lugar de hablar de herramientas foráneas, abstractas y remotas presentadas entre cortinas y bambalinas a través de eventos clasistas?
"El problema más gravitante para una empresa peruana a nivel macro es que no tienen un plan de capacitación y desarrollo, no tienen un plan de marketing aterrizado a la realidad nacional o en su defecto no lo tienen y tampoco tienen un plan de reclutamiento y selección sostenible en el tiempo"
¿Cómo lograrlo?
No existe ninguna animosidad por restringir el uso de herramientas no tradicionales; no obstante, es imperativo revisar nuestra lista de prioridades y antes de hacer un marketing de clase mundial, comenzar a hacer un marketing localino y metropolitano. Es decir, comenzar a conquistar primero nuestro pequeño mundo.
Necesitamos en principio, adecentar la palabra marketing y dejar de referirnos a la herramienta administrativa como si se tratara de ventas o campañas políticas y para esto debería plantearse la duda razonable sobre la creación de un Colegio de Mercadólogos en el Perú como ente regulador que segregue y marque la diametral diferencia que existe entre la opinión que promueve un seudo gurú y la información que defiende un mercadólogo de profesión o un consultor de marketing estratégico. Asimismo, debemos cambiar de enfoque y hablar de marketing en términos más sencillos y aterrizando nuestros conocimientos a la realidad peruana y esta debe ser la máxima consigna enseñada en las universidades e institutos.
La realidad peruana sobre el marketing obedece a una pugna de orgullos y terquedades por ocupar nuevos y estrambóticos conceptos o una colección de likes en las redes. Conceptos adoptados de realidades y fenotipos muy foráneos y remotos y convertidas en festividades para el beneplácito de los millennials; quienes juran en falso que se trata de una legitima solución cuando en realidad solo se trata de una tendencia o idea mal aterrizada a la realidad peruana, adornada con flyers, seudo gurús de brazos cruzados y eventos clasistas realizados en hoteles de lujo.
Necesitamos un marketing autóctono, cholo, serrano, selvático. Un marketing aterrizado a la realidad nacional donde lejos de utilizar un anglicismo perse, hablemos de mercadotecnia basada en modelos nacionales y no tendencias parisinas. Dicho de otra manera, dejemos de "vedetear y emputecer" la palabra marketing.
Fernando Carranza. Escritor de domingos y feriados.
Para contactos: 945 264 207 (coordinadora Kimberly Camayo)
Teléfono de oficina: 7178151 / 7178150 / 7179953 / kcamayo@solvosolutions.com.pe
Para contactos: 945 264 207 (coordinadora Kimberly Camayo) Teléfono de oficina: 7178151 / 7178150 / 7179953 / kcamayo@solvosolutions.com.pe



