¿Dime que sientes?, lo sentiré contigo...
¿Amor?...amor? , acaso no me ves?
en tu remplazo acomete solo una estrella
cada noche a hacerme compañía.
Estoy aquí con el alma desnuda...
¿no lo puedes ver? camino en tu dirección descalzo y bebiendo lluvia ...
¿por que no lo ves? ¿Por que no me oyes?.
No hay equivalentes ni remplazo ya que mi voluntad se ha vuelto pequeña,
pero sigo aquí ;en efecto estoy aquí,
y a pesar de la distancia y la letanía del tiempo aun respiro tu etéreo perfume ...
¿indiferencia? ... en esta latitud
a consecuencia de, tu aroma se ha ido diseminando ...
El trópico me invita a apagar el tiempo y renunciar a ti...
pero tu recuerdo me invade y tu remota piel sublimizada en
mis pensamientos naturalmente más fuerte me ecualiza y me torna ávido de ti.
Silencios que sin evocar palabra alguna lo dicen todo,
vacíos entre promesa y pacto que son llenados con tiernas miradas e inefables caricias ,
inenarrables sigilos entre sollozo y gemido
que duran una eternidad y son perpetuados con ese tierno contacto
que se prodiga con la yema de los dedos
y es desparramado sobre la piel
para finalmente ser sublimizado con un beso sabor a miel
vertido en el carmín de tus labios .
Reflejarme en tus ojos desde mi latitud hace apología a una visión idealizada de la vida y obligado casi imperiosamente cambio mi cosmogonía sobre el universo ,
Mirarte dos veces da como resultado admirarte el doble de bella ,
me torna proclive a dibujar tu desnudez con una rosa
y me vuelve ávido de venerarte hasta el hastío y hasta el plusmarquismo
para lúcido hacer un nuevo récord amatorio
delineando todos y cada uno de tus contornos
con pétalos ,dándole solaz esparcimiento no a mi cuerpo sino a mi mente
adornando nuestra litera con esa parafernalia benedicta que antecede al acto
y volcando sensualidad en ese mágico momento que equivale a preparar un escenario para cantar a dúo pero en la intimidad de cuatro paredes blancas ...¿dime que sientes?, lo sentiré contigo...


