Babilonia impura.
LA TIERRA DEL OLVIDO
Babilonia Impura.
Hay situaciones que sorprenden ¿no?, coyunturas globales que te ponen la piel de gallina; por citar un lacónico ejemplo tenemos a Corea del Norte y su resentimiento atómico táctico totalmente consecuente con la indiferencia norteamericana frente a un dialogo. La presencia cada vez más activa de los holding y los grandes círculos de poder que se yerguen para promover la tenencia de armas en EUA. Obama y su autófago desinterés por retirar sus tropas militares de Afganistán, Palestina y Siria. Los bombardeos con fósforo blanco que se dan en zonas civiles en aquellos países. El pluralismo moral, el relativismo ético, la carencia de un Joyce postmoderno y una antítesis de MARIO VARGAS LLOSA que se yergue para remplazarlo con su literatura light. Lo superficial y banal que se ha vuelto la cultura en aras del deber cívico de llegar a más personas forjando la premisa "cantidad pero no calidad". El mundo según Monsanto, el dependiente Tibet y su centésimo monje que se prende en llamas en protesta por la ocupación de la REPÚBLICA POPULAR CHINA ... y así podría pasar la noche haciendo una prolija radiografía y tomar sin número de tazas de café y no terminaría de enumerar lo que me molesta, lo que me enerva, lo que me convierte en una suerte de zombie apocalíptico flamígero y destemplado ...
Pero yo terco y chúcaro, sigo haciendo hincapié a Lima, que por antonomasia muchos autores llaman Babilonia impura. Mi carrito de batalla sigue siendo una dura crítica a la sociedad postmoderna limeña y por consiguiente sigo haciendo una prolija radiografía localina y metropolitana ¿por qué? porque no me gusta. No me gusta en lo que se ha convertido mi ciudad, no me gusta en lo que se ha convertido la gente. No me gusta el escaso recurso intelectual que pulula en las universidades. No me gusta el alumno que sabe matemática pero carente de visiones mesuradamente cultas y cultivadas del mundo sale al frente en una exposición o una ponencia y no sabe lo que ocurre en su país. Me desagrada hasta el hastió recorrer una ciudad en un bus donde una vez arriba no sabes si llegarás con vida. No me gusta transitar una autopista que equivale caminar por un patíbulo o cruzar una calle aparentemente tranquila sin saber si alguien sigue en sigilo tus pasos para robarte
Si hablamos de seguridad nacional, Perú tiene indicadores negativos ante la anuencia y la mirada absorta del seudo hombre que llaman presidente. Mi más duro golpe la duplicidad moral, al político cortesano y adulón que sonríe al empresariado y a los holding convirtiéndose en una suerte de lobista.
No me gusta cómo se maneja el cuarto poder, no me gusta lo paradigmático y polarizado que se han vuelto los periodistas carentes de objetividad y con argumentos tan banales que logran calar profundo en la mente del ciudadano de a pie inoculándole ideas tan ajenas a la realidad nacional que terminan creyendo el guión y la línea editorial.
Como decía Saramago premio Nobel de Literatura año 98; ya nadie piensa por si mismo sino a través de otras personas y en esta caso pensamos como gris hormigueo y como insensato colectivo a través de los seudo medios de comunicación. Hay cosas que no me gustan y me atrevo a comentarlas en lugar de decir sí y mostrarme anuente ante la mayoría que manda y jura en falso que el Perú está bien encaminado y muestra un atisbo y un ápice de mejoras económicas galopantes agazapados bajo la seudo "Marca Perú" ...para mí el Perú y Lima están dividida no solo por el SI y por el NO, si no por su genotipo y fenotipo.
Para que un país sea proclive a la inversión extranjera y un holding lo perciba como un buen "nicho de mercado "es imperativo que se perciban tres cosas: estabilidad jurídica, paz social y predictibilidad en las reglas de juego. Haciendo una bizarra equivalencia en contraposición asumo que, para que un país o una ciudad sea el nicho de mercado o el segmento objetivo de una banda de delincuentes deben darse también a la par cuatro cosas; gobierno central encarnado por una imagen endeble y timorata(Ollanta Humala), policía nacional percibida como una institución corrupta y estigmatizada con el devenir del tiempo, un poder judicial diavolizado por sus seudo referentes y una ciudad populosa y desordenada que equivale a Babilonia Impura. Si tenemos estas cuatro variables como resultado de la ecuación tendremos: asaltos, índices exponenciales de delincuencia galopante, asesinatos, catástrofes y ciudadanos que hacen el papel de zombies apocalípticos. Lima señores en suma es el resultado de sus carencias.
Debemos darnos valor agregado y comenzar un cambio.

Fernando Carranza Vásquez.
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