jueves, 8 de abril de 2021

Plan de Marketing

 Plan de marketing

Hay una diametral diferencia entre ser marquetero y ser mercadólogo. El primero persigue intereses más faranduleros, le encanta organizar eventos en hoteles de lujo y su contenido es, hasta cierto punto, clasista, ya que se enfoca en empresas grandes, realidades foráneas y remotas. El segundo es un científico, una persona que estudia el mercado, una persona con testimonios de vida y conocimiento de causa en diversas ramas del saber humano, un hombre o una mujer que no utiliza términos en inglés indiscriminadamente, aunque a veces sea inevitable, ya que es parte de nuestro output creativo. Un mercadólogo es un profesional y un profesionista que conoce el derecho comercial y el código de protección al consumidor, sabe de economía, finanzas, comercio internacional, seguros, recursos humanos, créditos y cobranzas, antropología, sociología, psicología comercial y hasta de realidad nacional. Parte de esto es que el mercadólogo busca contestar las siguientes seis preguntas:

·       ¿Qué voy a vender?

·       ¿A quién voy a venderle?

·       ¿Cómo voy a venderle?

·       ¿Cuánto voy a venderle?

·       ¿Qué más voy a venderle?

·       ¿Cómo voy a fidelizar a mi cliente?

Para contestar las preguntas anteriores es importante contar con una mentalidad enciclopédica, una mentalidad de mercadólogo y, por supuesto, si hablamos de empresas, contar con un plan de marketing estratégico diseñado por personas que tengan esquina y conocimiento pleno de la realidad peruana. Hoy, más que nunca, nuestros emprendimientos, negocios y empresas deben estar orientados a la satisfacción del cliente y el sobrecumplimiento de la promesa de valor como ventaja absoluta.

Un ejemplo que suelo citar en las charlas y conferencias que dicto y que contesta algunas de las preguntas que mencioné en la introducción, es la historia de emprendedurismo del señor Federico Mulder, un hombre suizo que llegó al Perú en la década de los años cuarenta para promocionar su bebida de malta hecha a base de huevo llamada Ovaltine; eventualmente, diversificar su portafolio y enfocarse a vender cosméticos, insumos industriales para, finalmente, fundar Química Suiza hasta su posterior compra por Intercorp en el año 2018. Muchos recordarán con nostalgia el programa infantil dirigido por Mi Payachi, personaje encarnado por el padre de Ricky Tosso y auspiciado por Ovaltine, uno de los concursos del programa se basaba en una especie de desafío entre dos niños que tenían que contener la respiración. El ejemplo que acabo de citar es una casuística de emprendimiento y de cómo un negocio va pasando por diversos ciclos de vida. Comienza como un emprendimiento, se convierte en un negocio, pasa a ser una empresa; eventualmente, diversifica su portafolio para, finalmente, convertirse en un holding y cumplir de esta manera un círculo virtuoso. En el caso de Química Suiza, inclusive, cursó períodos sumamente complicados, gobiernos militares, terrorismo, primer quinquenio del Gobierno de García, hiperinflación, epidemia del cólera, etc.

El plan estratégico de una empresa integra el plan de marketing, el cual tiene como objetivo hacer sostenible el negocio a través de la ejecución de una serie de pasos, estos pasos están basados en el análisis del macroentorno, la selección de un nicho de mercado, la estrategia de posicionamiento y la fase de seguimiento. Sin embargo, algo que no se menciona es que muchas veces el plan de marketing es una muestra de desprendimiento, ya que el empresario, per se, tiene que eliminar todos aquellos portafolios que por alguna coyuntura dejaron de tener retorno convirtiéndose en un selector de riesgos.

En ese orden de ideas, amigo lector, te invito a revisar tu emprendimiento, negocio o empresa a fin de definir qué cambios debes hacer en tu plan de marketing o, en su defecto, qué portafolios debes desestimar como consecuencia de este contexto social en pro de reactivar tu empresa. Aquí, algunos hacks que deberías tomar en cuenta:

-        Desestima líneas de negocio disfuncionales.

-        Utiliza nuevas herramientas 2.0.

-        Utiliza herramientas de posicionamiento web.

-        Solicita apalancamiento o crédito previo plan de negocios.

-        Capacítate constantemente, sobre todo en marketing digital.

-        Mantente actualizado sobre nuevas tendencias de negocio.






Fernando Carranza


 

Congreso de Marketing y Ventas