Plan de marketing
Hay una diametral diferencia entre ser marquetero y ser
mercadólogo. El primero persigue intereses más faranduleros, le encanta organizar
eventos en hoteles de lujo y su contenido es, hasta cierto punto, clasista, ya
que se enfoca en empresas grandes, realidades foráneas y remotas. El segundo es
un científico, una persona que estudia el mercado, una persona con testimonios
de vida y conocimiento de causa en diversas ramas del saber humano, un hombre o
una mujer que no utiliza términos en inglés indiscriminadamente, aunque a veces
sea inevitable, ya que es parte de nuestro output
creativo. Un mercadólogo es un profesional y un profesionista que conoce el derecho
comercial y el código de protección al consumidor, sabe de economía, finanzas,
comercio internacional, seguros, recursos humanos, créditos y cobranzas,
antropología, sociología, psicología comercial y hasta de realidad nacional.
Parte de esto es que el mercadólogo busca contestar las siguientes seis
preguntas:
·
¿Qué voy a vender?
·
¿A quién voy a venderle?
·
¿Cómo voy a venderle?
·
¿Cuánto voy a venderle?
·
¿Qué más voy a venderle?
·
¿Cómo voy a fidelizar a
mi cliente?
Para contestar las preguntas anteriores es importante contar
con una mentalidad enciclopédica, una mentalidad de mercadólogo y, por
supuesto, si hablamos de empresas, contar con un plan de marketing estratégico diseñado por personas que tengan esquina y
conocimiento pleno de la realidad peruana. Hoy, más que nunca, nuestros emprendimientos,
negocios y empresas deben estar orientados a la satisfacción del cliente y el
sobrecumplimiento de la promesa de valor como ventaja absoluta.
Un ejemplo que suelo citar en las charlas y conferencias que
dicto y que contesta algunas de las preguntas que mencioné en la introducción,
es la historia de emprendedurismo del señor Federico Mulder, un hombre suizo
que llegó al Perú en la década de los años cuarenta para promocionar su bebida
de malta hecha a base de huevo llamada Ovaltine; eventualmente, diversificar su
portafolio y enfocarse a vender cosméticos, insumos industriales para,
finalmente, fundar Química Suiza hasta su posterior compra por Intercorp en el
año 2018. Muchos recordarán
con nostalgia el programa infantil dirigido por Mi Payachi, personaje encarnado
por el padre de Ricky Tosso y auspiciado por Ovaltine, uno de los concursos del
programa se basaba en una especie de desafío entre dos niños que tenían que contener
la respiración. El ejemplo que acabo de citar es una casuística de
emprendimiento y de cómo un negocio va pasando por diversos ciclos de vida.
Comienza como un emprendimiento, se convierte en un negocio, pasa a ser una
empresa; eventualmente, diversifica su portafolio para, finalmente, convertirse
en un holding y cumplir de esta
manera un círculo virtuoso. En el caso de Química Suiza, inclusive, cursó períodos
sumamente complicados, gobiernos militares, terrorismo, primer quinquenio del Gobierno
de García, hiperinflación, epidemia del cólera, etc.
El plan estratégico de una empresa integra
el plan de marketing, el cual tiene
como objetivo hacer sostenible el negocio a través de la ejecución de una serie
de pasos, estos pasos están basados en el análisis del macroentorno, la
selección de un nicho de mercado, la estrategia de posicionamiento y la fase de
seguimiento. Sin embargo, algo que no se menciona es que muchas veces el plan
de marketing es una muestra de
desprendimiento, ya que el empresario, per
se, tiene que eliminar todos aquellos portafolios que por alguna coyuntura
dejaron de tener retorno convirtiéndose en un selector de riesgos.
En ese orden de ideas, amigo lector, te
invito a revisar tu emprendimiento, negocio o empresa a fin de definir qué
cambios debes hacer en tu plan de marketing
o, en su defecto, qué portafolios debes desestimar como consecuencia de este
contexto social en pro de reactivar tu empresa. Aquí, algunos hacks que deberías tomar en cuenta:
-
Desestima
líneas de negocio disfuncionales.
-
Utiliza
nuevas herramientas 2.0.
-
Utiliza
herramientas de posicionamiento web.
-
Solicita
apalancamiento o crédito previo plan de negocios.
-
Capacítate
constantemente, sobre todo en marketing
digital.
- Mantente actualizado sobre nuevas tendencias de negocio.


