Un periodista de Canal N informa que una mujer de 18 años cuyas iniciales son JFS ha sido encontrada muerta en la habitación de un hotel de Pueblo Libre. El reportero precisa la noticia indicando que el hombre que la acompañaba habría sido el victimario. Entre líneas subrayadas el periodista hace hincapié en que el móvil del crimen habría sido aparentemente "el amor”
Personalmente y hasta donde sé el amor no mata. Los crímenes pasionales donde el amor adquiere acepciones románticas, endémicas y los sentimientos encarnan un concepto alterado, no cae en los ambages de la definición de amor.
Lo que sí mata y de forma violenta es el desamor, el odio y la sobrestimación del ser amado, pero ojo, no mata directamente, sino a través de una metástasis que se expande por toda la relación; consumiéndola lentamente al punto tal de volverte un autómata decadente y apocalíptico que besa por besar, finge orgasmos por cumplir y acepta todo tipo de violencia doméstica y de género.
Una mujer que muere producto de un femincida, es la muestra más representativa de ir por la vida tomándole la mano a un hombre violento creyendo que este es el causal de su felicidad o peor aun, pensando que puede cambiarlo y redimir sus defectos o patrones de personalidad.
Don Carlos” de Schiller propugna esta frase “Sólo conoce el amor quien ama sin esperanza”. Pero olvida que el que ama sin esperanza no está haciendo apología al amor sino a la estupidez, es recomendable vivir una vida entregada al budismo, al ascetismo zen o más fácil esperar lluvia en la sabana africana que aguardar el cambio de una persona violenta.
La sobrestimación de la pareja equivale al amor romántico, distorsión que siempre se ha encontrado anexada al sufrimiento y al idilio debido a los modelos occidentales. En esa línea, considero que este tipo de seudo amor es responsable de sin número de feminicidios en el Perú; situación diametralmente opuesta que se da cuando una pareja hace loa al amor confluente, ese amor que fluye y confluye con promesa y pacto. Un amor donde la emoción y la razón ocupan un mismo lugar en la mente y corazones de las personas.
El amor como prosa benedicta no mata, el amor como quinto elemento constituye y yergue proyección de pareja pero jamás lastima. El binomio hombre y mujer con altas dosis de amor en el cuerpo y; sobre todo en la cabeza, genera aletargamiento cerebral y felicidad hormonal pero jamás hiere. Aunque Ortega y Gasset lo describa como “imbecilidad transitoria” y “angina psíquica”, así Lope de Vega lo describa como “creer que un cielo un infierno cabe”, no lastima. Así Heine nos recuerde que decir “locura de amor” es una redundancia porqué amar de por sí, ya es una locura.
Cuando niño mi profesor de secundaria del Liceo Victoria me dijo que lo primero que invento el hombre fue la rueda; sin embargo cuando crecí, para mi sorpresa entendí, que lo primero que inventó el hombre fue el respeto, el dialogo y la comunicación, dando origen así a una sociedad civilizada y esa es la panacea del amor veraz. Asimismo, entiendo que detrás de cada ramo de rosas o carta impregnada con perfume, existe todo un aparataje mercantil que condena a millones a demostrar amor.

Escritor de domingos y feriados.
#Fernandocarranza




