La otra noche estaba departiendo con una vieja amiga. Intercambiando comentarios y técnicas que ella utiliza para generar vínculos estratégicos entre su consultora y gerentes de otras empresas y hasta con algunos bancos. Me mencionaba la importancia que tiene el lenguaje no verbal para cerrar contratos de locación, generar alianzas estratégicas y acuerdos de mutua cooperación. Lo que descubriríamos uno del otro seria sorprendente.
"Nolus inverva" . Nada está dicho.
En lo personal nunca he tenido problema para hablar en público, desde que era un pituso niño intrascendente - por ratos lo vuelvo a ser - he tenido fluidez verbal, dinamismo con mis manos y manejo de escenario; pero sobre todo una imperiosa necesidad por "comunicar". Llámalo prosa benedicta del planeta regente Mercurio o regalo de los dioscuros Castor y Polux o una primigenia cualidad geminiana, pero siempre se ha dado esta curiosa situación. Estos mitos que descuellan los seudo profesionales y los guro del PNL, donde arguyen que un orador, un ponente y en general un párroco que se sube a una palestra debe cumplir con ciertas características para dejarse entender siempre me han parecido ideas novelescas y hasta un tanto oligofrenicas, sin embargo quiero darles el beneficio de la duda en aras de hacer apología a la famosa frase "nolus inverva"
La ecuación emocional fundamental: palabra, voz y cuerpo...
- Agrado Total = 7 % agrado verbal + 38 % agrado vocal + 55 % agrado facial
- Sentimiento Total = 7 % sentimiento verbal + 38 % sentimiento vocal + 55 % sentimiento facial
El mito del lenguaje no verbal.
Estos porcentajes aparecen por primera entre 1967 y 1969 en los estudios de Albert Mehrabian, en base a su investigación realizada en la Universidad de Stanford. Esta información suele ser trillada y banalizada hasta el hastió, pero lo curioso es que estas cifras son comúnmente mal utilizadas y su aplicación poco se parece a lo pensado originalmente por el Profesor Albert Mehrabian.
El doc Mehrabian utilizaba dos ecuaciones para describir los resultados de una parte de su investigación (en el capítulo “El Mensaje de doble filo”)
Agrado Total = 7 % agrado verbal + 38 % agrado vocal + 55 % agrado facial
Sentimiento Total = 7 % sentimiento verbal + 38 % sentimiento vocal + 55 % sentimiento facial
La conclusión del Profesor Mehrabian es la siguiente: las palabras, la voz y el cuerpo tienen que ser coherentes entre sí. Si el receptor de la información detecta una inconsistencia, él o ella se basa más en otros factores que en las palabras dirigidas para transmitir el mensaje general. Es decir, si se utiliza el lenguaje corporal para pretender ser alguien distinto en una presentación o entrevista (tratando de utilizar la mayor cantidad posible del 55 %), el público percibirá esta incoherencia y será menos probable que crean lo que estamos diciendo.
Esto pone de manifiesto la importancia de ser uno mismo también en nuestra comunicación personal. No debemos desestimar los gestos que nos hacen únicos, o a nuestro tono de voz personal… una cosa es aprender o optimizar la forma en la que nos comunicamos en público y la otra es jugar a ser quien no somos. La autenticidad y la coherencia son los pilares básicos de nuestra marca personal, y también refuerzan nuestra capacidad de influencia en nuestra comunicación interpersonal.

Fernando Carranza V.