miércoles, 25 de marzo de 2015

Fernando Carranza

"Costo de oportunidad"

En la universidad...
Cuando lleve cursos generales en la universidad, me toco estudiar tres veces economía, economía general, micro-economía y macro-economía y todas con el mismo profesor. Naturalmente no recuerdo absolutamente nada del tópico, pero algo sí quedaría grabado en mi mente.

"Costo de oportunidad"
"Costo de oportunidad" mercantilísticamente hablando, es dejar de comprar una cosa en pro de consumir otra de mayor valor, naturalmente mucho más importante o apremiante en ese momento. Aterrizando la premisa a nuestra vida sentimental, he notado que para llevar una saludable relación, muchas veces tanto mujeres como hombres; de forma imperativa, debemos abandonar viejos malos hábitos en virtud de llevar las cosas en paz con nuestra pareja. Por ejemplo: dejar de fumar si a ella no le gusta, cambiar mi atisbo de neurosis por un carácter más templado, dejar de beber en demasía para llegar a casa y no romper el mobiliario, dar explicaciones de los lugares a donde voy y la hora que llegaré, responder los mensajes de texto a tiempo, poner de manifiesto mis planes y entablar de manera crónica diálogos largos y tendidos con el alma desnuda.

A grandes rasgos, añadir a mi persona cosas positivas y pulir los aspectos negativos de nuestro ser para vivir en armonía con el ser amado, ¿por qué?, porqué evidentemente sabemos que ya no estamos solos, sino por el contrario somos y seremos parte de un binomio. La libre decisión de haber optado por un camino y abandonar otro, demanda "algunas veces" sacrificio, sacrificio que para muchos y muchas significa perder libertad y albedrío; pero que finalmente lo cambiamos para vivir en permanente, solemne y adecentada compañía...
Catarsis...
Lo último que me dijiste entre espasmo, sollozo y llanto fue, que el ser humano se enamora una sola vez, en ese momento no te lo creí y no pasó de ser una visión dramatizada de las cosas, motivada quizá por el siniestro arcángel del Óvalo Gutiérrez; sin embargo, con el devenir del tiempo la premisa cobró sentido...¿Sabes algo vida?, personalmente he encarnado amores frívolos, romances neuróticos, recogido cariños de vertedero y sido presa de cazadoras genitales, pero nunca he amado tanto, ni escrito tanto como consecuencia de haberte conocido .

Mi pesadilla más lejana probablemente sea que tú con el devenir del tiempo te conviertas en una sombra crónica, mi temor más gravitante; para tal efecto, posiblemente sea que llegases a encarnar el espíritu de un fantasma desertor. Absorto en mi letargo y agazapado bajo el ceremonioso papel de seudo amigo con derecho; verte feliz y de la mano con el hombre equivocado, es una visión horrorizada de las cosas que no puedo permitirme .

Yo estoy dispuesto a sacrificar parte de mi fuero intimo...yo quiero que tu seas mi costo de oportunidad, la pregunta gravitante es; ¿tu estás dispuesta sacrificar tu costo de oportunidad por mi?, ¿cambiar tus malos hábitos, tu seudo bipolaridad femenina? ¿tu obsesión por el alcohol para vivir en perenne compañía conmigo?. La respuesta parece ser tácita...

Fernando Carranza. Escritor de domingos y feriados. Página 52
Lima 26 de Mayo del 2010. 2: 30 a.m.